miércoles, 7 de septiembre de 2016

CONCLUSIÒN



Este tema para mi en particular me pareció muy importante e interesante ya que es fundamental que desde niños tengamos este tipo de información y no dejarnos levar por comentarios llenos de ignorancia ya que muchas personas ven este tema como un vulgaridad.

la sexualidad es parte de nosotros desde que comenzamos con la reproducción por eso es muy importante tener un  trabajador social o psicólogo en las instituciones y escuelas, enseñarles a los niños, adolescentes, jóvenes y adultos sobre este tema.

algunas personas ya tienen una idea o saben de este tema, pero no esta demás reforzar con mas información concreta. existen varios tipo de técnicas para aprender, ya sea en terapias de grupo, individual o conferencias.

Es muy importante que para llevar a cabo éstas técnicas, y cualquier otra técnica que tenga que ver con aspectos de sexualidad, deben de considerarse el manejo de emociones, cultura, costumbres que pueden generar descontrol o falta de credibilidad en los participantes y en los propios facilitadores. Para ello es necesario que los que realicen estas actividades garanticen conocimiento, seriedad, discreción y de ser posible la presencia del personal de salud que pueda intervenir como apoyo en caso necesario.

Dinámica de grupos, técnicas y tácticas grupales

Cuando hablamos de técnica, nos estamos refiriendo al conjunto de procedimientos que se utilizan para lograr con eficacia las metas grupales. La técnica es el diseño, el modelo congruente y unitario, a partir del cual se pretende que un grupo funcione, sea productivo y alcance sus metas. Es un camino constituido por diferentes y diversos movimientos concretos con una estructura lógica que les dan sentido. En muchas ocasiones, una determinada técnica está insertada en un modelo de estrategia. La teoría de la técnica trata aquellos aspectos estratégicos de una corriente o escuela que estudia los grupos. Dicha estrategia está constituida por una serie de técnicas y la técnica engloba una serie de tácticas. Cuando hablamos de táctica, nos estamos refiriendo a los movimientos específicos, a los modos que constituyen una técnica, organizados con consistencia interna. 
Las técnicas están constituidas por muy diferentes tácticas, que conducen a un grupo a su meta.
La tcnica es la estructura. En cambio, la táctica puede variar según el contexto interno y externo.

Dado   que      las        reacciones      de        los       participantes son        múltiples −quedarse   callados,            agredir,            llorar, reír,       saludarse,       etcétera−,       el conductor    debe estar       capacitado            para     manejar           la         táctica adecuada a cada una de las reacciones, por lo que es necesario que las conozca todas. Hay una gran variedad de técnicas para trabajo con grupos. Solamente desarrollaremos las que creemos se adecuan mejor al objetivo de la información


ETAPA FINAL DE LA SEXUALIEDAD



A partir de los 45-55 años la sexualidad de los representantes de ambos sexos disminuye.

En las mujeres comienza la menopausia (el cese permanente de las menstruaciones). A pesar de esto las ovulaciones a veces pueden seguir sucediendo, lo que crea las condiciones para el embarazo.
Las erecciones de los varones se hacen cada vez más débiles y menos frecuentes y luego desaparecen por completo. Los estimulantes de la sexualidad pueden ayudar en este caso por algún tiempo más, pero luego éstos también pierden su eficacia.

Tal situación a menudo resulta en la violación de la armonía en las familias.
Por eso sería bueno que todos sepan de antemano sobre estas regularidades y comprendan que es una norma, y no una enfermedad, y que esto sucede a todas las personas. Desde el punto de vista de la racionalidad biológica, este fenómeno existe para que en la reproducción participen los representantes más jóvenes (y, por lo tanto, normalmente más sanos) de diversas especies biológicas.

Menciono que a veces se puede observar personas que tienen una edad avanzada y, al mismo tiempo, un nivel alto de sexualidad. Sin embargo, en estos casos, existe cierta razón para sospechar que estas personas sufren de procesos neoformativos en las glándulas responsables de la producción de las hormonas sexuales.

Los varones en esta edad además empiezan a tener el siguiente problema: debido a la ausencia prolongada de eyaculaciones, la secreción producida por sus glándulas sexuales se hace más espesa. Así aparece el fenómeno llamado hiperplasia benigna prostática.

Existen medicamentos que diluyen estas condensaciones; no obstante, al tener tal posibilidad, uno puede aplicar otros métodos para provocar una eyaculación. «¿Qué es lo más importante para nosotros en las relaciones sexuales? ¡Es la ternura que proviene de la gratitud que uno siente hacia el amado o la amada!
»La ternura-agradecimiento sutilísima y sexualmente coloreada refina la conciencia de la mejor manera.
¡Es uno de los factores sustanciales que contribuyen al progreso espiritual!
»Una tendencia común durante las interacciones sexuales realizadas por una pareja inexperta —una tendencia especialmente propia de los varones— es unir los genitales lo más rápido posible. Esto no es correcto.

Para generar las emociones de ternura, el varón primero debe acariciar las zonas erógenas de su amada por mucho tiempo. Entre éstas, se encuentran, por ejemplo, los pezones, la piel de la espalda al nivel de los omóplatos (el área del chakra anahata), el sacro y las nalgas (área en la que predomina el chakra svadhisthana).

(Con todo, vale mencionar que hay mujeres para las cuales estas zonas no son erógenas). Luego el varón puede acariciar el clítoris, una de las zonas erógenas más importantes del cuerpo femenino.  »Ambos compañeros en este caso entran en una resonancia emocional, y su ternura recíproca se enciende cada vez más. »Algunas mujeres experimentan el orgasmo simplemente a través de la estimulación manual del clítoris.

(Existen varios tipos de orgasmos femeninos. Los más comunes son los orgasmos que se alcanzan con la estimulación del clítoris, los que se alcanzan con la estimulación del área vaginal debajo del pubis y los que se alcanzan con la estimulación del cuello uterino).
»Una variante típica de las interacciones sexuales puede ser el siguiente:
»Después de una larga estimulación manual del clítoris (la mano del varón debe estar necesariamente limpia), él empieza a estimular la zona erógena vaginal debajo del pubis, lo que lleva rápidamente a su amada a un orgasmo. Luego pueden unir los genitales y seguir deleitándose con la belleza de las emociones de ternura sutilísima, «arraigándose» en estos estados, acostumbrándose a éstos. »Esta variante de las interacciones sexuales permite a los varones que sufren de una erección débil o de eyaculación precoz participar en éstas. »Pues cuando los genitales femeninos están lo suficientemente humedecidos, la penetración es posible aun en el caso de una erección débil o incluso sin ésta.


(Los lubricantes íntimos también pueden ayudar en este caso. Además, es necesario saber que la vaselina y cualquier ungüento a base de ésta no deben ser usados vaginalmente). »Después de que ambos compañeros alcanzaron el orgasmo, llega el tiempo para una nueva ola de las caricias realizadas en el estado y calma profunda. Por eso no hay que abandonar el lecho nupcial inmediatamente después del orgasmo.»




martes, 6 de septiembre de 2016

1.8 ¿Y LA ESCUELA?


En cada periodo de su desarrollo, el ser humano necesita saber sobre sí mismo, sobre su sexualidad, ya que su proceso de maduración se va transformando de acuerdo con la edad y la experiencia. Por tal razón, durante la infancia, la educación sexual no abordará los mismos temas que durante la adolescencia o bien, que en la madurez.

 A cada etapa corresponde un cierto nivel de información y a una forma de explicarla, a fin de dar solidez, continuidad y congruencia al proceso de aprendizaje. Esto nos permite aprender de nosotros mismos, reconocer nuestras necesidades y estar preparados para desarrollar nuestros potenciales en cada periodo de nuestra vida, así como comprender a los demás, en sus etapas propias.


A continuación, te presentamos una síntesis de los criterios que se consideran, por nivel escolar.

Para educación inicial:

  •  En esta etapa la niña y el niño empiezan a desarrollar la confianza básica, la autonomía y la iniciativa.
  • Por tanto, una de sus principales actividades es el autodescubrimiento.
  • Su curiosidad se orienta hacia todo: le interesa explorar su cuerpo y reconocer las diferencias y similitudes de éste respecto a quienes le rodean, por lo que las madres y padres de familia deben saber que esto es natural.
  • La educación sexual debe ser flexible y centrarse exclusivamente en lo que desean saber, sin explicaciones profundas y complicadas.

Para Preescolar:
  • En esta etapa, las actividades de socialización son muy intensas.
  •   La niña y el niño inician el desarrollo del pensamiento lógico.
  • También emprenden más firmemente la conformación de su identidad a través de la imitación, por ejemplo, observando y repitiendo lo que deberían hacer y decir, de acuerdo con su sexo y su rol social.
  •  Por lo anterior, si encuentras la oportunidad y lo consideras conveniente, hay que advertir a madres y padres de familia que deben ser cuidadosos y congruentes con sus propias conductas, actitudes y formas de comunicarse, ya que seguramente sus hijas e hijos los imitarán.
  • Resolver las dudas infantiles acerca de la sexualidad, de forma clara y con la sencillez propia para estas edades, favorece que ellas y ellos, a su vez, adopten una actitud de sana naturalidad frente a estos temas.
Para Primaria:
  • Esta es una etapa de constantes preguntas, que surgen del desarrollo físico, intelectual y emocional, y que no tienen ninguna otra intención, pues son el resultado de la curiosidad.
  • Dicha curiosidad se incrementa lógicamente conforme avanzan hacia la pubertad y la adolescencia, como consecuencia de los cambios que empiezan a experimentar.
  • Toda pregunta habrá que responderla sencilla y verazmente, con naturalidad y empatía; en un ambiente de confianza mutua; sin mentiras ni evasiones, y con atención hacia lo que las y los niños plantean, a fin de promover una educación sexual positiva, cuidando siempre la congruencia entre lo que decimos y hacemos
Para Secundaria:
  • Si no se presentó a finales de la primaria, la pubertad se inicia en esta etapa. Crecen las dudas, ya que la conciencia de la propia sexualidad se intensifica. Prueba de ello es que suele estar presente en prácticamente todas las conversaciones, en los chistes y en las fantasías de las y los adolescentes.
  • Aparecen cambios corporales importantes, como el inicio de la menstruación7 en las mujeres, y las primeras eyaculaciones nocturnas en los varones.
  • Generalmente, es durante este periodo que el ser humano tiene su primera experiencia sexual, por lo tanto, es el momento en el que hace falta más información en torno a la sexualidad: sobre anatomía y fisiología del aparato reproductor; prácticas de higiene; métodos de planificación familiar; prevención de infecciones de transmisión sexual; masturbación; abstinencia y celibato, así como sobre los factores de riesgo en la práctica de las relaciones sexual.
  • Muchos jóvenes de esta edad empiezan a tener relaciones sexuales sin haber recibido información correcta y suficiente acerca de la reproducción, los métodos anticonceptivos y las medidas para prevenir las infecciones de transmisión sexual.
  • El ejercicio de la sexualidad sin protección puede conducirlos a un embarazo no deseado o no planeado, que trastorna su plan de vida; correr el riesgo de contraer el VIH, causante del SIDA que puede incluso cortar la vida misma.
  • Todo esto nos muestra claramente que la ignorancia, el silencio y la vergüenza son los peores riesgos contra la salud sexual.
  • Las dudas y preguntas relacionadas con sus cuerpos son muchas y muy variadas, a causa de la preocupación de sufrir alguna anomalía física. Por ejemplo, es común entre los varones que se pregunten si tienen el pene pequeño. Las chicas, por su parte, se preocupan por el tamaño de sus senos.
  • Ante este tipo de dudas, reaccionan muy favorablemente cuando se les explican las diferencias individuales en el desarrollo.
  • Si se trabaja en sesiones de grupo -en las que pueden darse cuenta de que la mayoría de sus compañeros sienten las mismas inquietudes-, la apertura y aceptación será mayor y podrán tratar muchos temas en torno al noviazgo, la autoestima y el desarrollo humano, de manera respetuosa y abierta.
  • Si, por el contrario, las y los adolescentes y jóvenes se enfrentan al silencio o la indiferencia de instructoras, instructores y/o padres de familia, buscarán la información que tan urgentemente necesitan en cualquier parte: con una amiga o amigo, generalmente tan mal informados como ellas y ellos mismos, pero que saben escucharlos y comparten sus preocupaciones, o en revistas donde la sexualidad se aborda desde el ángulo de la pornografía y no les resuelven sus dudas.
  • Otra consecuencia grave del silencio y la indiferencia es la posibilidad de sentirse solos e incomprendidos, lo que es de por sí muy frecuente, pues los asuntos que realmente les preocupan no parecen interesarles a los mayores, a quienes quieren y en quienes confían.
  • Son este tipo de situaciones, aunadas a otros factores, las que constituyen un peligro para las y los adolescentes, pues refuerzan su posible propensión al suicidio, entre otras razones, porque en la mayoría de los casos es durante la adolescencia cuando se define la orientación sexual. Así puede surgir el temor a no ser aceptada o aceptado por su familia y su comunidad, lo que frecuentemente constituye un callejón sin salida.
  • Para evitar estas dolorosas experiencias, infórmales que pueden acudir a los agentes de salud y educación que están a su alrededor. Ellos pueden orientarlos y escucharlos, independientemente de lo que su familia acepte. · Hablar de sexualidad, clara y verídicamente, con los familiares de más confianza, las y los instructores y/o con el personal de salud, es una manera efectiva de proteger la vida, la salud y la integridad.
  • La ignorancia en torno a estos temas está causando que miles de adolescentes y jóvenes inicien su vida sexual activa sin saber cómo protegerse o que, a pesar de saberlo, no tomen las precauciones necesarias por falta de madurez o de conciencia, producto de una educación sexual deficiente.


Son muchos los casos de embarazos no planeados y de VIH/SIDA entre adolescentes por no usar condón, que es un anticonceptivo muy seguro y efectivo; de uso regular, accesible y económico. Acercarse a los grupos educativos que existen en las clínicas es una opción que puede ayudar a las y los adolescentes y jóvenes a que vivan responsable y plenamente su sexualidad. Compartir conocimientos y experiencias con jóvenes de su edad, hace posible definir y afianzar valores. 






1.5 ¿CUÁL ES EL PAPEL DE LA O EL INSTRUCTOR Y LA PROMOTORA EN LA EDUCACIÓN SEXUAL?

Tu labor, como figura educativa en las comunidades, involucra tanto a la solidaridad como a la capacidad para sensibilizar y crear conciencia de que sólo con la participación de todos es posible lograr el mejoramiento del nivel de vida individual y colectiva.

En muchas comunidades a lo largo y ancho de nuestro país, estas cualidades son ampliamente reconocidas, por lo que es frecuente que las y los alumnos, las madres y padres de familia y, en ocasiones, otras personas, acudan a ti para pedirte que soluciones o les des respuesta a sus dudas, así como para satisfacer su necesidad de conocimientos.
Por ello, tus respuestas deben estar basadas en una cultura científica en torno a la sexualidad, así como en una actitud abierta, respetuosa y confiable, por lo que te recomendamos cuidar los siguientes aspectos:

 Las y los alumnos deben tener la seguridad de que todas las preguntas que hagan se les contestarán honesta y seriamente. Para ello, debes conocer a conciencia los contenidos del programa de educación sexual.

 Las respuestas defensivas, irónicas o provocativas, no deben tener lugar en tu labor. Cuando no sepas la respuesta, puedes decirlo abiertamente: “no sé, pero lo voy a investigar y luego te digo”. Las personas entienden y aprecian este tipo de respuesta, porque inspira confianza.

 Por ello, es más importante aprender a escuchar comprensivamente las inquietudes, que dar instrucción o consejos. Un buen maestro es aquel que transmite mejor los conocimientos. No es el que sabe más, sino el que sabe escuchar a sus alumnos.

 El lugar donde se brinda la información juega un papel fundamental, ya que es mucho más probable que las y los adolescentes y jóvenes se acerquen a un espacio privado, apto para conversar sobre estos temas, donde puedan sentirse seguros y en confianza. También es muy importante considerar tu propia salud física, mental y sexual; tu seguridad personal e interacción social, por lo que te sugerimos.

 Sigue las medidas de auto-cuidado que te recomiende el Asistente Educativo o algún especialista de la comunidad.

 Participa en las actividades de promoción de la salud sexual que propone el Asistente Educativo

 Sigue las medidas que se definan en las reuniones de tutoría, durante tus traslados a las comunidades.


Existen múltiples reflexiones en torno a cómo enfrentar condiciones de vidas particularmente difíciles, mismas que con frecuencia, predominan en las comunidades, pero también en los grandes centros urbanos por todo el mundo. En el anexo, al final de esta guía, hemos incluido un apartado que se titula “Resiliencia”, a fin de ofrecerte un punto de vista que puede serte útil al abordar temas relacionados con la sexualidad y la problemática propia de tu comunidad.



1.6 ¿CUÁL ES EL PAPEL DE LA FAMILIA?

La familia es el de grupo primario educador y socializador, en el que las personas adquieren los valores básicos acerca del sexo y la sexualidad; donde aprenden a distinguir lo que es bueno o malo; los roles sexuales; los patrones culturales, etcétera.

En ella, los padres asumen esta función desde el nacimiento de sus hijas e hijos, y más tarde la comparten con otras instituciones como la escuela. Sin embargo, no es común que al interior de los hogares se acostumbre hablar abiertamente de temas relacionados con la sexualidad, a pesar de que sería el ámbito ideal para hacerlo.

De ahí que tu trabajo con las madres y padres de familia tiene una gran importancia para facilitar este tipo de comunicación, conservando siempre el respeto y el afecto necesarios para consolidar los vínculos familiares.

Por otro lado, es muy común en el medio rural encontrar familias que no acostumbran las expresiones de afecto entre sus miembros. Tal vez, las condiciones de pobreza, su cultura y costumbres, así como las extensas y arduas jornadas de trabajo, difícilmente las motivan.

No hay que confundir la falta de expresión con la ausencia de afecto. Debemos mostrarles a las y los adolescentes y jóvenes que en su comunidad una de las maneras más significativas y valiosas que los mayores tienen para demostrar que los quieren y valoran, es simplemente trabajando tan duramente como todos los días, y cuidándolos tanto como les es posible.




1.2 SEXO

Respecto a la palabra sexo, el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española lo define como: “Condición orgánica, masculina o femenina, de los seres humanos, los animales y las plantas. Conjunto de seres pertenecientes a un mismo sexo. Sexo masculino, femenino.” Se trata entonces de una noción referida al orden biológico:

§  Los seres humanos nos dividimos en dos grandes grupos, mujeres y hombres, con base en las diferencias sexuales anatómicas o diferencias genitales. Las más visibles son: en el sexo femenino, la vulva; en el masculino, el pene. En otro sentido se refiere al acto de sostener relaciones sexuales: “vamos a tener sexo”.


§  A lo largo de la historia, y tradicionalmente, lo que ahora llamamos identidad sexual se ha construido a partir de las características sexuales anatómicas. Esta identidad es el sentimiento de pertenencia a uno u otro sexo, también llamada identidad de género.
  

o     1.3 GÉNERO
Esta noción es de orden sociocultural y se refiere a la forma en la que, a lo largo de la historia, los grupos sociales han definido lo que significa ser mujer u hombre, es decir, lo que define cómo se comportan las mujeres y los hombres; qué actividades les son propias; cuáles deben ser las características sociales, psicológicas, emocionales, etc., que distinguen a unos de otras. En síntesis, es lo que la sociedad espera de las personas, en función de su identidad como mujeres o como hombres, así:

La educación de niños y niñas, tanto en la familia como en la escuela, se basa en esta expectativa, por lo que desde el nacimiento se nos instruye en las actitudes, roles, rasgos culturales y prácticas que nos identifican como mujeres o como hombres.

 Desde un enfoque de género, una cosa es nacer hombre y mujer, y otra diferente es serlo o, mejor dicho, sentirse como tal.
1.4  ¿QUÉ ES LA EDUCACIÓN DE LA SEXUALIDAD O EDUCACIÓN SEXUAL?
La niñez y la adolescencia son etapas definitivas en el desarrollo durante las que se requiere una educación que incorpore a la sexualidad entre sus temas, por su importancia como estrategia para mejorar la calidad de vida actual y futura, y porque se trata de un reconocido derecho.

El objetivo de incorporar una educación integral en sexualidad desde la infancia, es favorecer la adquisición gradual de información y conocimientos necesarios para el desarrollo de las habilidades y actitudes apropiados para vivir plena, saludable y satisfactoriamente, así como para reducir riesgos de salud sexual y reproductiva.

Para cumplir con este objetivo, es necesario fundamentarlo en los valores que enfatizan la dignidad humana: la igualdad, la responsabilidad, el respeto, la confianza y la tolerancia.  Una base suficientemente sólida como ésta, hace posible abordar las distintas formas de placer, tomando en cuenta las interacciones con los otros, además de involucrar los sentimientos y buscar el equilibrio emocional.

Por lo anterior podemos definir a la educación sexual como:

El conjunto de acciones de enseñanza-aprendizaje que favorecen el desarrollo de las capacidades sexuales, entre ellos, los conocimientos bio-psico-sociales necesarios, como parte de la formación integral y en armonía con las demás facultades. La educación sexual se orienta también hacia el logro de una buena interrelación con las otras personas, estimulando la espontaneidad y la comunicación; el respeto y la estima, para vivir la sexualidad de manera sana, positiva, consciente y responsable, en el marco de su cultura, su época y su sociedad.

Para los fines de la labor de instructoras, instructores y promotoras y promotores, nos enfocaremos fundamentalmente en adolescentes y jóvenes, ya que como se afirma en la introducción, son quienes viven más expuestos a embarazos no deseados o no planeados; al contagio del VIH/SIDA o de infecciones de transmisión sexual (ITS); así como a abusos y otras problemáticas sociales relacionadas.

Debido a que la educación de la sexualidad es actualmente una demanda social, basada en el derecho de niñas y niños, y de los y las adolescentes, a ser informados, es indispensable que las figuras educativas sean capaces de comunicar información adecuada y correcta, a fin de consolidar a la salud sexual como un factor vital para cada individuo.
De esta manera, estarán promoviendo que adolescentes y jóvenes se inicien en el ejercicio de su autonomía y tengan una vida más plena, libre, sana, asertiva y responsable, basada en los valores antes mencionados.

Todo lo anterior significa abordar un tema que se ha evitado durante décadas, descalificando su importancia por considerarlo impropio, sucio o pecaminoso. Actualmente se le reconoce como parte del ejercicio de la libertad, por lo que resulta natural atenderlo.
















jueves, 1 de septiembre de 2016

1. ¿QUÉ ES LA SEXUALIDAD? NOCIONES BÁSICAS



Antes que nada, anotamos las definiciones de lo que entenderemos en esta guía por sexualidad, sexo y género, a fin de comenzar a construir un lenguaje común, claro y concreto. Estas definiciones no están cerradas ni son las únicas que existen. Seguramente a lo largo de tu vida, personal y profesional, las irás enriqueciendo. Los seres humanos somos sexuados por naturaleza. Este hecho define en gran parte nuestras vidas, por lo que la forma en que asumimos nuestra sexualidad, de manera intencional o no, tiene consecuencias prácticamente en todas sus dimensiones.

1.1 Sexualidad
 
La sexualidad es un concepto amplio, como amplia es la conducta y la personalidad de los seres humanos. Como ya se menciona en la introducción, la sexualidad no se reduce al conocimiento de los distintos órganos genitales y su funcionamiento. 


La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la sexualidad como: “Un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo3, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vive y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se vivencian o se expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales.”


Entonces, el concepto de sexualidad abarca, entre otros aspectos:

§  * El conjunto de condiciones anatómicas, fisiológicas, psicológicas y afectivas que caracterizan a cada sexo.

§  * El conocimiento del propio cuerpo, a través del reconocimiento y la exploración, a nivel individual o de pareja. Esto nos permite saber qué nos gusta y qué no nos gusta.

§   * El reconocimiento de sentimientos y emociones, asociados con la búsqueda del placer en nosotros mismos o con nuestra(s) pareja(s) sexual(es).

§     *  Saber que su ejercicio está íntimamente relacionado con la responsabilidad y el respeto.

§  *  La forma en que vivimos nuestra sexualidad, que se transmite a todas las esferas de nuestra vida: estudio, trabajo, preferencias de lectura, etcétera.

 
§       * A diferencia de otros seres vivos, la sexualidad humana no tiene un fin predeterminado, por eso no se trata de un “instinto”. Este hecho es el que da lugar a que siempre hayan existido normas, reglas y restricciones en las sociedades humanas, a fin de tratar de darle un orden y un sentido a la sexualidad. Dichos principios se establecen de acuerdo con la forma en que cada grupo social concibe al ser humano. Un ejemplo muy general de esto es el de grupos sociales con una vida religiosa muy intensa. En ellos, el cuerpo humano se concibe como una creación de Dios, lo que significa que la sexualidad sólo debe ejercerse para fines reproductivos. En algunas de estas comunidades las mujeres deben cubrirse una parte o todo el cuerpo para no hacer “caer en tentación” a los hombres.